La filosofía latinoamericana
La filosofía latinoamericana es asumida como una
perspectiva y como una alternativa. Ambas, perspectiva
y alternativa, parten de una situación concreta, de una
realidad histórica: América Latina. De ella toman sus
elementos esenciales y asumen, desde esa situación, los
problemas universales del hombre y de la sociedad.
Este tema ha dado lugar a varias interpretaciones.
Por ello es necesario esclarecer el sentido que se le
pretende dar en este trabajo. Para comenzar convendría
considerar brevemente las objeciones formuladas
al mismo.
Las críticas sobre el asunto por lo general consideran
inapropiado, aún como posibilidad conceptual, el planteamiento
de una filosofía latinoamericana. Esta posición,
negativa a su posibilidad y sentido, asume como
fundamento teórico la universalidad, esencia del ser y
quehacer filosóficos. Tal universalidad, desaparecería
desde el momento en que ésta viniese calificada por un adjetivo que implica la reducción espacio-temporal.
Consecuencia de ello sería la adulteración de la filosofía
que habría perdido su razón de ser para devenir ambigua
subespecie de las ciencias sociales. No es que no
hayan filósofos en América Latina, sino que no hay una
filosofía latinoamericana como tal.
Desde otro punto de vista, la renuncia a la universalidad
significaría una forma de auto coloniaje, pues tales
serían los efectos producidos por la no participación en
el desarrollo del pensamiento universal, y consecuentemente,
por la provincialización del quehacer intelectual
y filosófico. Esta marginalidad voluntaria nos haría colonizados
por nuestras propias acciones.
Las críticas anteriores referidas al plano teórico, de
ser válidas, esclarecerían la existencia de una imposibilidad
necesaria. Otras, referidas a la ausencia o al
grado de desarrollo histórico de la filosofía en la región,
plantean más bien una imposibilidad transitoria y contingente.
Es decir, en un momento dado podría no existir
la filosofía latinoamericana, pero en el futuro podría
producirse su aparición, dependiendo de una acción intelectual
e histórica, encaminada a superar ciertos obstáculos
y a establecer determinados supuestos a partir
de los cuales se desarrollaría el pensamiento filosófico
latinoamericano.
Además de estos planteamientos están aquellos otros
de confección positivista y neopositivista, para los que
la filosofía es únicamente filosofía de la ciencia, o sea,
resumen más o menos ordenado de los resultados de la
investigación científica.
Generación del 30 y El Grupo de Guayaquil
Corresponde a la penetración de la corriente socialista en nuestro país, corriente que no llega al poder sino sobre todo al grupo de intelectuales, desde el que influyen notablemente en los sectores populares y la sociedad en general. El indigenismo llega al Ecuador con la obra Plata y bronce de Fernando Chávez, publicada en 1827, ella marcará el esquema de las obras de este período: los explotadores -hacendados, curas, tenientes políticos- y los explotados -indios y montubios. Es una literatura realista. Se caracteriza por: Incorporar en la narrativa al hombre diario y su tierra. Se buscó definir, el sentido nacional de la cultura. Esta búsqueda de una identidad se tradujo en un acercamiento a la condición humana del montubio, el cholo, el indio, el obrero. Estos personajes representan a grupos humanos. La literatura quiere denunciar, protestar y reclamar por la explotación y la injusticiaLos escritores del treinta, se rebelaron contra el...
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